Okinawa es una isla japonesa perteneciente a las islas Ryukyu en el Mar de la China Oriental, situada entre Taiwán y Japón. Su posición ha hecho que su cocina se haya sometido a la influencia gastronómica de los países vecinos, integrando algunos platos e ingredientes, como el cerdo chino, el caldo de pescado ligero (dashi) popular en el resto de Japón y finalmente las frutas, verduras y especias típicas de los países del sur de Asia. Gracias a esta peculiaridad, y no sólo, la cocina tradicional de la isla, también conocida como dieta de Okinawa, es rica y variada y se caracteriza por sabores atrevidos, intrigantes y a veces aparentemente contrastantes.

El verdadero secreto de esta prodigiosa dieta, según los expertos, parece ser una baja cantidad de proteínas, principalmente vegetales, y la alta presencia de alimentos enteros y buenos carbohidratos. Más específicamente, la dieta de Okinawa consiste en alrededor de un 30% de vegetales verdes y amarillos y una menor cantidad de arroz que las dietas en el continente japonés. Entre las proteínas animales destacan pequeñas cantidades de pescado, rico en omega 3, y algunos platos de cerdo, mientras que los alimentos procesados o que contienen alcohol están casi completamente ausentes. En la base del éxito de esta dieta saludable, está también la enseñanza confuciana llamada "hara hachi bu", según la cual debes comer hasta que estés 80% lleno.

Un plato muy querido y verdaderamente único, típico de la dieta de Okinawa, es el umi budo, que son racimos verdes de lo que se llama caviar o uvas de mar. Otra receta popular en la isla es el Taco Rise, inventado en los años 80, que no es más que una especie de pudín salado compuesto de varias capas; comienza con un lecho de arroz blanco sobre el que se colocan carne picada Tex-Mex, queso rallado, lechuga y salsa.