Una probadita de historia

La gastronomía japonesa tiene una antigüedad impresionante. Incluso, la mayoría de sus platos son auténticas leyendas; como es el caso de la salsa teriyaki. De cuya historia se ha confirmado dos posibles teorías.

La primera de ellas, nos cuenta que la técnica de la salsa teriyaki tendría sus orígenes aproximadamente en el siglo XVII en algún lugar de Japón; esta servía para asar distintos alimentos que se consumían en la época.

La segunda teoría apoya la primera, pero la salsa se dice que fue creada en Hawái, luego de que los inmigrantes japoneses abordaran el lugar y crearan una salsa única con distintos productos locales, como la salsa de soja y el jugo de piña; misma que fue evolucionando hasta volverse un referente de los condimentos japoneses.

Sea cual sea su verdadero origen, sería en la década de los 60 cuando la salsa teriyaki adquiriría gran popularidad en restaurantes japoneses y restaurantes de comida rápida en todo el mundo, volviéndose así una pieza fundamental del arte culinario japonés.

Características y variantes

Esta técnica se puede definir como una salsa de soja con sake, mirin y azúcar, la cual es hervida hasta conseguir el grosor deseado; es opcional agregarle jengibre y cebollas, esta salsa suele acompañar carnes, sushi y platillos de pollo.

Las variantes de esta salsa no son tan extensas, en Estados Unidos se mantienen los ingredientes tradicionales, le agregan jugo de piña y algunas verduras salteadas; las cuales también suelen usarse en Japón para adornar.

La salsa teriyaki además de ser muy buena en sabor, posee propiedades excelentes para el ser humano, en la que destaca ser baja en calorías y contener vitaminas tipo B.