La comida japonesa está muy relacionada con la naturaleza y sus elementos dependen de los productos estacionales, por eso muchos vegetales se consumen de la manera más natural posible y el pescado como el mariscos se acostumbra comerlos crudos.

En la comida japonesa, la washoku, siempre se trata de mantener un equilibrio no solamente considerando la estética en la presentación de un platillo, sino se basa en cinco principios fundamentales, que deben ser incluidos: goshiki, los cinco colores: rojo, amarillo, verde, negro y blanco, para alcanzar un equilibrio de vitaminas y minerales.

El segundo tiene que ver con el equilibrio de sabores: salado, agrio, dulce, amargo y picante.

Otro principio muy importante es el método para la preparación de los alimentos: al vapor o a fuego lento como también asar, con el objetivo de eliminar el exceso de sal, aceite y azúcar.

El cuarto principio de la washoku se refiere al go kan mo, relacionado con el budismo, tiene que ver con las reglas sobre el consumo y disfrute de la comida. Es una manera de respetar el esfuerzo realizado en la preparación, y destacar que se come no solamente para nutrirse, sino para alcanzar un bienestar espiritual.

Por otra parte, enseña que al momento de comer hay que aplicar los cinco sentidos; no solo el olfato, el gusto y la vista, sino también el tacto para apreciar la textura de los ingredientes e incluso el oído para poder apreciar mejor la experiencia gastronómica.