El okonomiyaki se originó a mediados del siglo XVI cuando el maestro de la ceremonia del té, Sen no Riky?, servía la torta fu no yaki que se preparaba a base de harina, agua y caldo de pescado, finalizando el plato con una salsa okonomi. El plato tradicional es muy similar a una tortica de col que se fríe en un teppan que es una placa especial de la cultura japonesa para freír. 
 
Dependiendo de la región vas a conseguir  muchas variantes y los ingredientes bases casi son lo mismo, huevos, el cerdo o pavo, la col, la cebolla verde y el caldo de pescado el conocido dashi, en algunas ciudades les gusta añadirles camarones, semias, queso y algas aonori. La receta del fu no yaki fue cambiando y se extendió por todo el país, después del terremoto de 1923 la población se vio en la necesidad de transformar el fu no yaki y así fue que creó okonomiyaki, porque era un plato práctico, fácil de preparar y no requería muchos utensilios en su preparación. 
 
Después de la guerra, dicen los registros históricos que el okonomiyaki se esparció por todo el país asiático porque en el país había una gran escasez de arroz y buscaron otra alternativa, en este tiempo fue cuando se popularizó más este plato. La primera receta que se conoció del okonomiyaki fue dulce y se llamaba funoyaki, era muy similar a la crepe dulce que se preparaba en los monasterios para las ceremonias budistas.
 
Actualmente a las personas les agrada decorar su okonomiyaki con un poco mayonesa típica de Japón, que se caracteriza por ser más líquida y le añaden condimentos típicos del país. En Japón los restaurantes que ofrecen este plato le ofrecen a los comensales un tazón, que contiene todos los ingredientes para que ellos mismos se preparen su okonomiyaki en una placa calefactora, que es especial para cocinar este tipo de plato, cuando esté listo lo acompañan con la guarnición que deseen.